martes, 17 de septiembre de 2013

IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA PEÑA

Fachada frontal occidental


Según piadosa tradición, el 10 de agosto de 1685, el platero Bernardino Rodríguez de León, tuvo una visión de La Sagrada Familia acompañada de un ángel que en principio se creyó que era San Miguel pero luego se dedujo  que correspondía a San Gabriel, el cual portaba una custodia en las manos;  tal descubrimiento convirtió el lugar en un sitio de devoción y visita.

A raíz de los acontecimientos ocurridos el Arzobispo Antonio Sanz Lozano dió la licencia para edificar una capilla, la cual fue construi primera capilla se construyó en el cerro de la peña en 1686 da po el párroco Dionisio Pérez de Vargas, la cual un terremoto la derrumbó en 1714.

El capellán Francisco García de Villanueva la construyó por segunda vez contratando al albañíl Dionisio Peña pero también fue dfestruida en 1716 resolvió levantarla nuevamente ar en 1715 y pocos meses después los fuertes vientos la derrumbaron.  De nuevo el capellán Dionisio la edifico en las faldas del cerro de la peña y encargó al cantero Luis Herrera separar las imágenes de la roca y trasladarlas a la nueva capilla en 1716, la cual se terminó el 12 de febrero de 1722, de estilo colonial mantuvo su forma original hasta las primeras décadas del siglo XIX - época de la independencia-.

En 1816 el pacificador Morillo hizo clausurar el santuario y puso preso a su capellán José Ignacio Alvarez, uno de los firmantes del acta de independencia, luego de salír del encierro el capellán Alvarez continuo con las mejoras del templo, las cuales finalizó José Luis Carbonell en 1820, éstas permanecieron hasta 1955 cuando se dió inicio a la restauración 

 La iglesia se edificó con dos capillas, cúpula, camarín, sacristía y campanario y posteriormente fue reemplazada por una construcción más moderna. Adjunto a la iglesia se construyó un seminario, ocupado actualmente por los misioneros arquidiocesanos Redemptoris Mater.



Por su valor arquitectónico, cultural e histórico fue declarada mediante decreto 1584 del 11 de agosto de 1975  Monumento Nacional.



Vale la pena el siguiente enlace para profundizar más sobre la historia de ésta bella Joya arquitectónica:

http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/publicacionesbanrep/boletin/boleti3/bol11/santuario.htm
  
A continuación algunas fotos del actual santuario de Nuestra Señora de La Peña


Altar principal en su centro la titular de La Capilla Nuestra Señora de La Peña
Fachada sur
Transepto
Nave central al fondo altar principal
Coro
Detalle portón interno capilla
Vista lateral derecha
Cubierta  de par y nudillo atirantado
Vista lateral izquierda
Cúpula y linterna nave central
Detalle contrafuertes mampostería lateral
Cerro de La Peña donde inicialmente fue construida la primer Ermita
Vista interior Cúpula y linterna
Ambón en madera tallada
Vitral arriba del portón principal
Seminario aledaño a la Iglesia

Escudo en piedra de 1700
Portón principal
Pila bautismal de 1898
Escultura en bulto Virgen del Carmen
Altar lateral derecha, tabernáculo
Pintura al óleo de Nuestra Señora de Guadalupe
Altar lateral izquierda, al fondo La Virgen de Guadalupe
Estación de viacrucís

Cuadro bizantino de La Virgen y el niño

Detalle Virgen de Guadalupe
Detalle ambón
Detalle ambón 1
Vista  en bulto de La Virgen de La Peña, San José, el niño Jesús y un ángel



domingo, 7 de julio de 2013

LA CANDELARIA BOGOTÁ-EL GRAFFITERO INFORMAL O GROTESCO-




Se dice que el graffiti es una expresión social de protesta frente a múltiples atropellos de orden político, educativo, económico y cultural. La cultura urbana del graffiti bien planteada y organizada da reconocimiento y crea un ambiente favorable en la comunidad.


Pero lo que no comprendo es el conjunto de garabatos “primitivos”, las rayas que se arrastran, palabras sueltas, tachones, entresijos de palabras, símbolos y signos liberados por mentes, que estilísticamente, están muy lejos de un Michel Basquiat, Kenny Scharf, Keith Haring, Mike Cabildo, Tom Otterness o Zwillinger Rhonda.

                                                                            























No censuro la expresión artística en espacios buscados y concertados, pero indigna que se tomen las fachadas de la zona histórica de La Candelaria y la postería para estropearlas.  Cada vez que se pinta una fachada  la ferocidad del graffitero llega a extremos vandálicos, costando dinero, no sólo a quien gobierna la localidad, sino también al propietario del inmueble; por desgracia la mayoría de estos personajes sólo ejecutan sus rayados en la oscuridad de la noche y con la excitación del riesgo de no ser atrapados.

                                                                             























A modo de ejemplo veamos un caso en particular de una vivienda y como muchas otras que sufren los riesgos de personajes que tienen un evidente desprecio por la propiedad y la ignorancia por la historia que representa la localidad de La Candelaria en Bogotá.
                                                                             











 

Otros ejemplos entre muchos más  casos...
                                                                          









¿Cómo es posible ver semejantes garabatos?  
                                                                    










¿No será mejor una Candelaria limpia y bella?
Juzgué usted
                                                                          























¿O ver fachadas pintadas con arte y gusto? 
¿Qué le parece? 
                                                                     













Después de haberme tomado un día de visita a la zona histórica de La Candelaria y registrar el lamentable estado de sus fachadas, noté la similitud de simbolos y gráficos, los cuales me demuestran que dichas expresiones son producidas por los mismos graffiteros, que una y otra vez buscan la oportunidad de una fachada limpia para ejecutar sus pintadas que arruinan la calidad histórica de La Candelaria.