domingo, 24 de noviembre de 2019


EL ROSARIO A MARÍA SANTÍSIMA
Este espacio siempre lo he dedicado a historias de Ermitas, Iglesias y templos católicos; me siento gratamente complacido en la solicitud de algunos grupos de oración pidiendo que hable un poco sobre esta poderosa oración,  y sintetice en este apartado la manera de rezarlo y su significado en nuestra vida terrenal.
No siendo un profundo conocedor de esta alabanza a María y la cual se puede rezar a cualquier hora del día o noche, haré una exposición sencilla y modesta.
Iniciaré con la manera de rezarlo, luego los modelos de rosarios más tradicionales, las oraciones que se repiten y misterios que se invocan dependiendo del día, finalmente unas  anotaciones sobre la carta apostólica "Rosarium Virignes Mariae" del Papa San Juan Pablo II sobre el Santo Rosario.
Rosario significa una corona de rosas, un ramo espiritual dado a la Santa Madre. Algunas veces es llamado el Rosario Dominico, para distinguirlo de otros rosarios como oraciones ( El Rosario Franciscano de los Siete Gozos, el Rosario Servita de los Siete Dolores ). También es en un sentido general una forma de coronilla ( en referencia a una corona ), de la cual hay muchas variedades en la Iglesia. Finalmente en Inglés ha sido llamado " El Salterio de Nuestra Señora " o " las cuentas ". 

ALGUNOS ROSARIOS MÁS COMUNES


Este rosario reza los siete dolores de la Virgen en lugar de los Misterios tradicionalmente que recitamos, se enuncian cada siete avemarías los siguientes episodios de dolor de María:
1. La profecía de Simeón.
2. La huída a Egipto.
3. Jesús perdido en el templo.
4. María se encuentra con Juan camino al calvario.
5. María permanece al pie de la cruz.
6. María recibe el cuerpo sin vida de Jesús en sus manos.
7. Jesús colocado en la tumba.

En lugar de "Gloria al padre, al Hijo......", por costumbre se usa una de las siguientes oraciones o jaculatorias:
1. María Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte 
    ampáranos gran Señora. Amén
2. María Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros         
    de nuestros enemigos y ampáranos ahor y en la hora de nuestra muerte. Amén
3. ¡Oh! Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego eterno del 
    fuego eterno del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las
    más necesitadas de Tu misericordia. Amén 
Rosario de la coronilla de la Divina Misericordia
Este rosario comienza con la siguiente oración: "Oh sangre y agua que brotaste del Sagrado Corazón de Jesús, como fuente inagotable de infinita misericordia para con nosotros, Jesús en Tí confío" (ver figura anterior)
"Santo Dios, Santo fuerte, Santo inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero"
En lugar de rezar diez avemarías se repite diez veces: "Por su dolorísima Pasión, ten misericordia de nosostros y del mundo entero" y durante cinco secciones más.

ORACIONES QUE SE REZAN DURANTE LOS ROSARIOS

La señal de la cruz
" Por la señal de la Santa Cruz,  de nuestros enemigos  líbranos Señor, Dios nuestro.  En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén."

Credo de los Apóstoles
"Creo en Dios Padre, Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo su único Hijo, Nuestro Señor; que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; y nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato; fué crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre Todopoderoso; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Esprítu Santo, en la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén."

El acto de contrición
"Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser vos quien sois, bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén."
Es muy común que las personas incluyan esta oración al comienzo del rosario.

El Padre Nuestro
"Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación, y líbranos del mal. Amén." 

El Gloria
"Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén"

La Salve
"Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! "

LOS MISTERIOS DEL ROSARIO
Cada misterio del Rosario, bien meditado, ilumina el misterio del hombre, la gran afirmación del Concilio Vaticano II "Realmente, el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo Encarnado", nos aclara que el Rosario es una recapitulación del camino de Cristo, descubriendo en Él la verdad sobre el hombre.





La época de navidad o periodo de Adviento tiene una especial oración con el Rosario de María 

Los misterios tradicionales durante las cuatro semanas antes del 24 diciembre se rezan del siguiente modo:
Misterio.
    Pensamiento alusivo al misterio.
       Padre Nuestro.
          10 Ave Marías
            Gloria.
               Oración permanente durante cada decena.

     Inicio...
     Primer misterio: "El anuncio del Mesías que va a llegar"(Is 11, 1)
     Pensamiento alusivo al primer misterio: "Tiempo de espera y conversión"
El tiempo de Adviento es un tiempo de espera activa en búsqueda del encuentro definitivo con el Señor Jesús. Espera activa que implica tener deseos de cambiar, de prepararse; es por eso que en este tiempo estamos llamados a la exigencia radical, a la conversión, al cambio de vida, a volver nuestros pasos al camino de Dios; llamados a la conversión que debe abarcar todo nuestro ser y que debe llevarnos a cambiar nuestros pensamientos, sentimientos y acciones; poniéndolas en concordancia con la manera de pensar, sentir y actuar de Jesús.
Padre Nuestro..., 10 Ave Marías..., Gloria...
Oración permanente cada final de decena: 
“Madre de Dios y Madre nuestra: Tú eres reflejo excepcional de la bondad del Padre por la práctica heroica de las virtudes. Enséñanos a reflejar la bondad del Padre en el amor a todos los hombres como hijos de Dios y hermanos nuestros. Enséñanos a vivir como familia de Dios.¡Rey de la Gloria, hazte pequeño para que entres en mi pobre corazón!”
     Segundo misterio: "Hay que prepararse para recibir al Señor"(Lc 3, 4-6)
     Pensamiento alusivo al segundo misterio: "La oración"
El Adviento es tiempo de acercamiento sincero al Señor, quien está por venir y que a la vez ya está entre nosotros. Pero no podemos acercarnos a Él sino lo buscamos, sino estamos en constante tensión por ponernos en su presencia. La oración, personal y comunitaria, constituye un medio eficaz de búsqueda hacia un encuentro real con el Señor Jesús; mediante la escucha atenta, la meditación y la interiorización de su Palabra, lo que debe constituirse en una exigencia y necesidad en este tiempo de espera.

Lo demás igual.
Tercer misterio: "La alegría del Dios que se acerca"(Flp 4, 4-5)  
Pensamiento alusivo al tercer misterio: "La penitencia"
 Dios nos envía un Salvador, su propio Hijo. ¿Pero estamos realmente preparados para acogerlo y recibirlo en toda su dimensión? Pongamos todo de nuestra parte, por asumir, sin contemplaciones, durante este tiempo de espera todos los sufrimientos, problemas y dolores que encontramos en nuestro camino de santidad buscando ponernos en forma concreta, en la Cruz del Señor, viviendo estas dificultades en sentido oblativo, de sacrificio y entrega; mediante la penitencia, medio necesario de preparación y espera hacia un encuentro definitivo con el Señor Jesús.
Lo demás igual.
Cuarto misterio: "El Enmanuel prometido va a nacer"(Is 7, 14)
Pensamiento alusivo al cuarto misterio: "La caridad"
La caridad, se nos presenta como un excelente medio de espera y conversión en el tiempo de Adviento; ya que sólo a través de nuestra comunión de amor con el Señor, estaremos en condiciones de amar realmente a nuestros  hermanos y de practicar la verdadera caridad con ellos. La caridad debe llevarnos durante este tiempo expresarla concretamente a través de la atención de los más pobres y necesitados, buscando su promoción integral y radicalizando nuestra obligación de ser “guardianes del hermano” preocupándonos de colaborar con él para aliviar sus necesidades y problemas.
Lo demás igual.
Quinto misterio: "La promesa se hace realidad"(Cfs 9, 5)
Pensamiento alusivo al quinto misterio: "La espera"
María, con su “HAGÁSE”, acepta ser la Madre de Dios y al hacerlo dirige todo su esfuerzo por cumplir a cabalidad tal misión y espera ansiosa aquel momento de máxima felicidad, como es el nacimiento del Señor Jesús; pero esta espera de la Madre no es una espera pasiva, sino por el contrario es una espera activa, demostrada en las acciones de Santa María durante la visita a su prima Isabel. Reflexionemos sobre nuestra actitud de espera de la llegada de Jesús y dejémonos educar por María en la espera paciente y activa.
Lo demás igual.

Al terminar el Rosario se finaliza con: 
"En este tiempo de Adviento como cristianos comprometidos estamos llamados a vivir en actitud de tensión y búsqueda de la presencia del Señor Jesús y en espera de su retorno definitivo.  Pidámosle a Santa María que nos enseñe a esperar con su misma fe."  
Terminemos rezando La Salve. 
Sería mucho más sensato como riqueza de nuestra espiritualidad y de mayor comunión de nuestra alma con la conciencia final de Cristo, rezar el Rosario frente a la Corona de Adviento(venida de Jesús).
La corona se construye con ramas verdes de pino o abeto con cuatro velas, a veces ponen cinco y se van encendiendo durante las cuatro semanas anteriores a navidad y la quinta se enciende el día 25 de diciembre, por cada domingo de Adviento se enciende una el primer domingo de Adviento, al siguiente la dos, al siguiente la tres, al siguiente y último domingo se enciende la cuarta y la quinta quienes la acostumbren el día de la conmemoración del nacimiento del Salvador.
El color de las velas tiene una razón de ser y para nuestro medio litúrgico serían tres velas moradas(arrepentimiento y perdón), una rosada(alegría) y la quinta quienes la acostumbren blanca((pureza) y se enciende el 25 de diciembre. Si alguna de las velas se agota reemplaza por otra de similar color.
En algunas partes he visto los colores de las velas: Una morada(arrepentimiento y perdón), se enciende primer domingo de Adviento, sino morada amarilla(Fe en Cristo); la segunda vela verde(esperanza y vida eterna), se enciende el segundo domingo de Adviento, sino verde azul celeste(justicia de Dios); la tercer vela roja(amor incondicional a Dios), se enciende el tercer domingo de Adviento; la cuarta vela rosada(alegría), el cuarto domingo de Adviento y quienes acostumbren una quinta vela blanca(pureza), se enciende el 25 de diciembre. 
                                          
 CARTA APOSTÓLICA "ROSARIUM VIRIGNIS MARIAE"
El Papa San Juan Pablo II, agregó cinco(5) misterios de luz: 1) El bautismo de Jesús en el Jordán, 2) Su manifestación en las bodas de Cana, 3) El anuncio del Reino de Dios e invitación a la conversión, 4) La transfiguración de Jesús, 5)  La Institución de la eucaristía, expresión sacramental del Misterio Pascual.
Durante casi un milenio existieron tres series de cinco(5) misterios en el Rosario: Los Gozosos(la infancia de Jesús), Los Dolorosos(la pasión de Jesús) y Los Gloriosos(Cristo y el cielo); en estos quince(15) misterios no se contemplan los eventos de la vida pública de Jesús, razón por la cual San Juan Pablo II en el año 2002 añade los cinco(5) misterios de luz.

Santo Domingo de Guzmán recibió en Prouille Francia en 1208, la revelación del Rosario por la Santísima Virgen en el tiempo cuando la iglesia se encontraba en Luna difícil batalla en contra de los Albigensians y le dijo:" Si te preguntas porque has obtenido tan pequeños frutos por tus labores. Es por que los has gastado en tierra áspera, todavía no has regado con el rocío de la gracia Divina. Cuando Dios deseo renovar la superficie de la tierra, Él empezó enviando lluvia fertilizante de Saludo Angélico. Por consiguiente predica mi salterio compuesto de 150 Saludos Angélicos y quine Padres Nuestros, y obtendrás una cosecha abundante."  

El rosario de la Virgen María es una oración valorada por Santos y promovida por el Magisterio, una oración de gran significado, destinada a producir frutos de santidad.
El Rosario se distingue por su carácter Mariano, es una oración fundamentalmente cristológica.
"Con él, el pueblo cristiano aprende de María a contemplar la belleza del rostro de Cristo y a experimentar la profundidad de su amor. Mediante el Rosario, el creyente obtiene abundantes gracias, como recibiéndolas de las mismas manos de la Madre del Redentor" 

El rosario en su conjunto consta de misterios gozosos, dolorosos, gloriosos y luminosos, y nos ponen en comunión vital con Jesús a través del Corazón de su Madre.
Recitar el Rosario es contemplar con María el rostro de Cristo; "comprendido en su pleno significado, conduce al corazón mismo de la vida cristiana y ofrece una oportunidad ordinaria y fecunda espiritual y pedagógica, para la contemplación personal, la formación del Pueblo de Dios y la nueva evangelización", mientras esta oración la hagamos con fe y dediquemos tiempo para recitarla y reflexionar, nos da soporte y vitalidad interior a nuestra vida personal, debo decir, en mi vida personal el rosario hace parte de mis hábitos: Oramos por la familia, la salud, la paz, la fe y la justicia y no me cabe duda,  es una ayuda poderosa cuando nos hallamos en situaciones críticas, buscamos consuelo y esperanza.



El Rosario es una oración contemplativa- cristológica saludable y como subrayó el Papa Pablo VI: "Sin contemplación el Rosario es un cuerpo sin alma y su rezo corre el peligro  de convertirse en mecánica repetición de fórmulas y de contradecir la advertencia de Jesús: "Cuando oréis, no seáis charlatanes como los paganos, que creen ser escuchados en virtud de su labia"(Mt 6,7). Por su naturaleza el rezo del Rosario exige un ritmo tranquilo y un reflexivo remanso, que favorezca en quien ora la meditación de los misterios de la vida del Señor, vistos a través de Aquella(María) que estuvo más cerca del Señor, y que desvelen su insondable riqueza"
Configurarse a Cristo con María; acerca de esto dice el Beato Bartolomé Longo:"Como dos amigos, frecuentándose, suelen parecerse también en las costumbres, así nosotros, conversando familiarmente con Jesús y la Virgen, al meditar los misterios del Rosario, y formando juntos una misma vida de comunión, podemos llegar a ser, en la medida de nuestra pequeñez, parecidos a ellos, y aprender de estos eminentes ejemplos el vivir humilde, pobre, escondido, paciente y perfecto."
El lema episcopal del Papa San Juan Pablo II: "Totus tuus Mariae, traducido dice, Soy todo tuyo y todo lo que es mío te pertenece María", un lema que fue inspirado en la doctrina de San Luis María Grignion de Montfort, que explicó el papel de María en el proceso de configuración de cada uno de nosotros con Cristo: "Como quiera que toda nuestra perfección consiste en el ser conformes, unidos y consagrados a Jesucristo, la más perfecta de las devociones, sin duda alguna, la que nos conforma, nos une y nos consagra lo más perfectamente posible a Jesucristo. Ahora bien, siendo María, de todas las criaturas, la más conforme a Jesucristo, se sigue que, de todas las devociones, la que más consagra y conforma un alma a Jesucristo es la devoción a María, su Santísima Madre, y que cuanto más consagrada esté un alma a la Santísima Virgen, tanto más lo estará a Jesucristo"
En el Rosario Cristo y María se hallan unidos, María no vive más que en Cristo y en función de Cristo.
El Rosario es a la vez meditación y súplica y el poeta Dante dice a esto: "Mujer, eres tan grande y tanto vales, que quien desea una gracia y no recurre a tí, quiere que su deseo vuele sin alas". En el Rosario mientras suplicamos a María, ella intercede por nosotros ante el Padre que la ha llenado de gracia y ante el Hijo nacido de su seno, rogando con nosotros y por nosotros. Meditar con el Rosario significa poner nuestras debilidades en los corazones misericordiosos de Cristo y de su Madre María. 

El Rosario es un camino de anuncio orante y de profundización contemplativa en el que  recordamos la vida de Jesús, y la repetición litánica del "Dios te salve, María...", es una alabanza constante a Cristo.

El Papa San Juan Pablo II, resalto el carácter cristológico del Rosario, incorporando algunos momentos de la vida pública de Jesús con cinco misterios más, denominados "misterios de luz", más arriba enunciados, logrando un gran resumen del evangelio. 

La camándula o rosario expresa un simbolismo en el que está centrado un Crucifijo, que abre y cierra el proceso mismo de la oración. En Cristo se centra la vida y la oración de los creyentes. "Todo parte de Él, todo tiende hacia Él, todo, a través de Él, en el Espíritu Santo, llega al Padre.
Es una "cadena" filial que nos une a Dios y nos pone en sintonía con María, "la sierva del Señor"(Lc 1, 38), y con el propio Cristo, que aún siendo Dios, se hizo "siervo" por amor nuestro(Flp 2, 7) 

Finalizo esta breve reseña con una de las oraciones más antiguas a la Virgen María(año aproximadamente 250 d.c.)

"SUB TUUM PRAESIDIUM"
"BAJO  TU AMPARO NOS ACOGEMOS"

" Bajo tu amparo nos acogemos Santa Madre de Dios.
No deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades,
antes bien, líbranos de todo peligro.
¡Oh siempre Virgen, gloriosa y bendita"

Que la Gracia de Cristo Jesús, el Señor, este con ustedes. Amén 

Espero para quienes querían este artículo, cumpla con las expectativas esperadas 

1 comentario:

  1. Luis Antonio Agudelo Vélez9 de marzo de 2020, 10:32

    Gracias Juan Guillermo por tu completísima información. Detallada, amplia y laboriosa. Para quienes tenemos conciencia cierta de que en nuestro corazón habita Maria Santísima Nuestra Madre, es cotidiano recitarle nuestro reconocimiento como rosario de alabanzas y besos. Dios te pague

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