martes, 11 de noviembre de 2014

IGLESIA DEL SANTO CURA DE ARS, BELÉN LOS ALPES –MEDELLÍN-


Foto panorámica
La iglesia de casi toda mi vida, de sencilla ornamentación, pequeña, sin fastuosidad alguna.
Se inició desde 1959, levantada con la venta de empanadas, tamales, bazares y de la generosidad, trabajo y sacrificio de una comunidad de la que hacían parte Los Alpes, llamado así por la densidad de pinos y ambiente campestre asemejado al paisaje alpino italiano, Las Mercedes y Las Violetas, unidos en comunidad sacaban piedras y arena  de la quebrada La Picacha y de La Vereda de Aguas Frías en belén, fue así como lograron construir su propia capilla.


Fachada frontal  calle 30

Testigo de mi niñez, mi primera comunión, mi confirmación, las bodas de oro de mis padres y donde actualmente reposan las cenizas de mi madre y mi hermano.

Parroquia creada por el Excelentísimo Señor Tulio Botero Salazar, bajo el decreto arzobispal número 132 del 2 de octubre de 1959. Tomó el nombre del patrono de los sacerdotes San Juan María Vianney, el cura de un pueblo francés de nombre Ars; por ese año se celebraba el centenario de su muerte.

Nave central, al fondo mural

Ante el crecimiento poblacional del barrio Los Alpes en Medellín, se vio la necesidad de levantar un templo y fue nombrado como párroco el Sacerdote Abel Díaz López, quien duró un año liderando la labor pastoral en la Iglesia.
En 1960 llegó Monseñor Tulio Herrera Hoyos (+), quien fue el constructor, mi confesor y gran amigo, continuando su labor pastoral por 19 años, para luego pasar como sacerdote en La Catedral Metropolitana de Medellín, terminando allí su vida religiosa. Actualmente reposan sus restos en la iglesia que el construyó con tanto esmero y gusto, desde 2012, año de su muerte.   
El gran promotor de la iglesia, Monseñor Herrera nació en Granada Antioquia, el 16 de abril de 1923, párroco desde 1960 a 1979, época en la que levantó con dificultades la actual iglesia; muchos años después, le cambiaron el piso, ornamentaron columnas, restauraron altares laterales y colocaron el cielo falso blanco (ver foto al final )
                                                               


Mural presbiterio
Lo más sobresaliente del templo es su gigantesco mural  en el presbiterio nave central, el baptisterio y el bello ambón, de la época en que se inició la construcción.
 El mural fue pintado por el monje benedictino español catalán padre Martín Canyis en 1966 , donde resalta episodios de la vida de Jesús desde su bautismo hasta la ascensión al cielo. Predomina el azul y el negro. Si observamos el mural en detalle, hay cinco elementos en rojo: La bolsa de Judas Iscariote o también pudiera ser las mujeres miróforas llevando elementos para embalsamar los muertos, el cáliz Eucarístico como manifestación sacramental del misterio pascual, la corona de espinas martirio de Jesús, el hombre como ser salvado por la pasión , muerte y resurreción de Jesús y la franja roja cerca al toro o buey indicando la pasión de Jesús. 
Las escenas de Jesús en la tierra se situan en la parte inferior, resaltando la vida de Jesús en el mundo, al lado derecho arriba de la última cena tres figuras que representan a Judas recibiendo el pago por la entrega de Jesús o los elementos para embalsamar a Jesús, más arriba la letra"M" significando la muerte como paso a la Vida Eterna y la línea en blanco la ascensión al cielo.  Canyis lo hizo bajo la técnica del esgrafiado, que es “una técnica de representación pictórica que consiste en la aplicación sucesiva de capas de mortero pigmentadas con minerales, que se dejan secar y luego se hacen incisiones y tallas con espátulas, formones y otras herramientas (…)”.
Sobre el azul y el negro, que son los colores predominantes de la obra, se resaltan en rojo algunos elementos como la corona de espinas del cordero, las especies eucarísticas de la última cena y los aromas para embalsamar cadáveres  con los que las mujeres que visitaron el sepulcro pretendían ungir el cuerpo de Cristo. Otros dicen que es la bolsa de 30 monedas que llevaba Judas.

Nave central ángulo izquierdo

Después de Monseñor Tulio Herrera Hoyos, le siguieron:
Presbitero Ismael Mejía Benjumea ( 1979-1982)
Presbitero Guillermo Botero Londoño (1986-1987)
Presbitero Julio Vélez Ochoa ( 1987-1994)
Presbitero Gustavo Velásquez Corrales  5 meses en 1994
Presbitero Luis Enrique Bonilla Arenas (1994-2001)
Presbitero Luis Humberto Restrepo (2001-2006)
Presbitero actual Wilson de Jesús Alvarez Herrera, desde 2006

Nave lateral izquierda


En el 2009 se celebró el jubileo parroquial que coincidió con los 150 años de muerto el Santo Cura de Ars, además  se inauguró el Centro de Evangelización y Cultura.
En el 2009 el papa Benedicto XVI, lo proclamó Patrono de todos los sacerdotes del mundo

La parroquia cuenta actualmente con las siguientes comunidades pastorales:
Proclamadores de la palabra, servidores del altar, Legión de María, Grupo bíblico, pastoral de la salud, ministros extraordinarios de la Eucaristía, cómite de la caridad, catequistas de primera comunión y confirmación, grupo misionero, comunidad juvenil, ministerio de música infantil, talleres de oración y vida, grupo de oración y alabanza y costurero parroquial.
 

Vista parcial nave central dividida por apórticados de la nave lateral derecha
Vista tomada desde el altar hacia el atrio
Nave central y nave lateral izquierda
Vitral en fachada principal, en el inferior "Jesús el buen pastor"
Detalle mural: Parte superior derecha tres personajes, uno de ellos con una bolsa representando las 30 monedas por las que Judas Iscariote vendió a Jesús o las mujeres miróforas;  en la parte inferior derecha la última cena y en su esquina Judas huyendo con la bolsa de monedas. Detrás de Cristo Resucitado vemos los elementos de la pasión de Jesús.
Detalle mural: Bautismo de Jesús, las lenguas de fuego simbolizan la venida del espíritu santo, las tres figuras con velos simbolizan las tres tentaciones de Jesus en el desierto.
El cordero animal de sacrificio por excelencia, simboliza al hombre justo, clara alusión al cordero que salvó a los Judíos con su mirada al trono celestial. 
Detalle mural



Aquí  vemos en la parte superior el trono del Padre con el crismón de Jesucristo,en el arte bizantino el trono del padre sería Pantocrátor; a su alrededor una figura tetramorfa cuya representación puede hacer referencia a la visión del profeta Ezequiel, cuando describe cuatro criaturas que de frente tienen rostro humano y de espaldas rostro de animal. También pueden sugerir cuatro ángeles zoomorfos que rodean el trono celestial.
El hombre se asocia a Mateo, el león a San Marcos, el toro a San Lucas y las alas a San Juan, es decir los cuatro evangelistas, pilares de todas las enseñanzas de Jesús, escritas por ellos.
Si detallamos siempre al lado izquierdo estaran representados: Juan con el águila que significa Ascensión y a Lucas con el buey o toro que significa Pasión.
Al lado derecho estaran representados: Marcos con el león que significa Resurrección y a Mateo con el ángel que significa Ercanación de Cristo.

Ambón en madera






Las siguientes tres fotos corresponden al ambón, de madera finamente tallado. Trataré de dar una explicación a mi modo de ver del tallado de los diferentes símbolos: Los cinco puntos representan cinco rollos del  Pentateuco, que se compone de los libros del Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. La figura antropomorfa sugiere una figura orante con las manos alzadas, representación del alma del fiel, la cual da gracias a Dios; en la parte inferior algún elemento natural, animal o planta de la imaginería colonial. Las líneas verticales representan a Dios descendiendo sobre la humanidad. 


 
Ambón



La mano representa al Todopoderoso, creador del cielo y la tierra, la cabeza de toro o buey representa al evangelista Lucas que trata extensamente la pasión y sacrificio de Jesús en la cruz; más abajo vemos el rostro de un diablo, antes de rebelarse contra Dios, era el serafín más cercano al trono de Dios, llamado Luzbell, por su condición de jefe poseía 12 alas según el Antiguo Testamento.
En la partre inferior un pez que representa a "Jesucristo Hijo de Dios Nuestro Salvador". Pez en griego  ΙΧΘΥΣ, ['ix.θys], que traduce "Iēsoûs CHristós THeoû hYiós Sōtér".
El crismón de Cristo y la relación con la espada se debe a que las dos se levantan contra el mal, a su lado principio y fin; más abajo vemos el monograma de María, todos unidos como un todo para la gracia de la humanidad.
Ambón


Vemos aquí  de arriba hacia abajo, el fuego como símbolo de purificación, un aguila símbolo del sol y de Cristo, se relaciona con los ángeles y con los estados espirituales y es el atributo zoomorfo de San Juan y de su evangelio.
Más abajo vasijas que son símbolo del agua de la Vida en Cristo,
al final se remata con un "tao", presagio de la cruz de Cristo, bien dice Ezequiel 9:4:" Recorre la ciudad de Jerusalén y coloca una señal (tau) en la frente de quienes giman y hagan lamentación por todos los actos detestables que se cometen en la ciudad"


Base en piedra blanca que soporta el ara (altar), representando una canasta o cesta de juncos trenzada con granos de trigo y pan: el pan y el trigo es símbolo de fecundidad, razón por la cual el trigo simboliza la iglesia diseminada por todo el mundo y el pan representa la eucaristía, signo de bondad de Dios hacia los hombres. La canasta  es ampliamente mencionada en los evángelios; "la canasta de provisiones no escaseará. Benditas serán tru canasta y tu artesa de amasar". Deuteronomio 28:5;  Porque la bendición de Dios ha sido prometida a esta canasta
Detalle base ara

Sede o cátedra altar central en madera
Símbolos de la pasión de Cristo tallados en madera, sede presbitero

Altar lateral nave izquierda estatua del Santo Cura de Ars, relativamente la ornamentación es reciente
Los siguientes retablos son óleos en madera tratada y protegidos por trementina, seguramente el autor mezcló una proporción precisa de aceite de linaza y trementina, que varía según las preferencias o experiencia del pintor. El autor de este víacrucis el maestro Francisco José Morales Londoño (1916-2002); los datos de los retablos y su vida me fue dado por Clara Morales, su hija.

Indagar sobre este pintor caldeño, es adentrarse en una biografía muy particular, debido a la vida y formación de este artista que desde sus inicios, se aleja un poco de los grandes maestros antioqueños como: Francisco Cano, Pedro Nel Gómez, entre otros. Morales de extracción nació en Caldas en el año de 1916 en el hogar conformado por Isaías Morales Restrepo y María Londoño Cardona.








Don Francisco formó y perfeccionó su pincel, gracias a los estudios en la Escuela de Bellas Artes de Bogotá formado por profesores como bajo la dirección de Domingo Moreno Otero, Miguel Díaz y Sergio Trujillo que habían sido discípulos de Francisco Antonio Cano, donde llegó gracias a una beca otorgada por el concejo de Caldas en el año de 1934, subvención asignada gracias a la gestión de su padre Isaías, quien con la firme intención de ayudar más al progreso del talento de su hijo y en parte influenciado por los comentarios hechos por una delegación de Bogotá, que visitó la fabrica Locería Colombiana, donde a la edad de 15 laboró como decorador de loza, los visitantes entonces recomendaron que este fuera a estudiar a la escuela mencionada. Basados en esta sugerencia padre e hijo buscaron mediante la gestión, ante la corporación edilica la ayuda para estudiar dibujo y así profesionalizarse en la pintura, este proceso fue desde le año 1932 hasta 1934, la crisis económica vivida a escala mundial, lo cual generó dentro de la localidad déficit de presupuesto que atraso un poco la beca para Morales, a fines de 1934 este ente exigió al menos una explicación coherente del por que este no estudiada en la capital del departamento, ante lo cual contesta lo siguiente:
 “En la escuela de pintura de Medellín sólo se dan tres clases semanales a los alumnos, los días lunes, miércoles y viernes, de las cuatro a las seis de la tarde con un costo aproximado de $12.15, así: beca $4.oo tiquetes ida y regreso y por doce comidas en el mes $6.oo, como ya os dije, el estudio en esta escuela sólo se circunscribe a la pintura y a clases muy cortas."

Estos informes dan al menos una visión de la entrega y dedicación que Morales quería dar a su formación, además ilustra sobre las escuelas de arte más populares en Colombia por aquella época, Bogotá entonces representó el sitio más idóneo para la preparación de este tipo. Fue así como en comunicación del 22 de enero de 1933 se le informó al joven Francisco Morales que le fue asignada una pensión de 7,75$ para sus estudios en la Escuela de artes de la capital, al fin su talento sería bien encaminado en la mejor institución de este tipo en el país, aptitud reconocida por la gente más reconocida en la localidad pues la petición estaba respaldada por: el presbítero Pedro Luís Álvarez, el industrial Bernardo Wolff, el comerciante Bonifacio Ángel, el juez municipal Apolonio Correa entre otros, demostrando de esta forma la relevancia y aceptación entre los habitantes de Caldas de la paleta de Morales.
 Instalado en Bogotá, sus profesores se asombraron con las habilidades demostradas por este, según las cartas firmadas por el maestro León Cano, Morales destaca por su amor al arte y su aplicación al estudio, cualidades que llevaría el pintor durante toda su obra y vida, la cual fue un esfuerzo constante por darle un valor académico, no sólo a su formación sino también a su obra.
Los primeros años como profesional del arte, fueron destinados para la creación de su propio nombre en el panorama pictórico del país, logro alcanzado en parte a su participación en la VII exposición de Pereira, que a fines de 1938 otorgó medalla de oro y diploma de primera clase. Años posteriores funda con el señor José Horacio Betancur, la Casa de la Cultura de Medellín, allí dictó clases de dibujo y pintura, idéntica labor desempeñó en el Instituto de Artes Plásticas, luego facultad de artes de la Universidad de Antioquia, además como ilustrador , retirado en 1979.
 
 Al observar sus cuadros es evidente la influencia de maestros académicos como Francisco Cano, además de haber sido heredero del neo clasismo, regido por un concepto figurativo a una gama reducida de colores, Dorian Flórez describe de la siguiente forma su paleta: Se caracteriza por su sencillez, el moldeado exacto y las entonaciones y las entonaciones grises y violáceas, dispuestas en grandes planos que le dan un aspecto de modernidad, lo alejan de su escuela y lo emparentan con los realistas simbólicos. Este olvidado caldeño dedico parte de sus cuadros al retrato donde logró plasmar en pinturas como: “Don Miguel de Aguinaga, Simón Bolívar y el Julio Vives-Guerra, alcanzando el patetismo dramático en oleos como Salome y Cristo Muerto.
 El contexto en el que Morales estudia artes plásticas es hito dentro de la misma historia del arte en Colombia, la entrada de gobiernos nacionales que permitieron a la educación recibir una orientación laica, situación que reflejo en la pintura una apertura a nuevas tendencias y estilos que facultaron una formación más universal a los alumnos inscritos en las escuelas de Bellas artes de Bogotá y Medellín, mirada que se refleja en toda la obra de Morales, sus cuadros contienen tendencias que van desde el retratismo hasta el surrealismo.


Detalle de retablo al óleo del víacrucis, las otras trece estaciones son similares



 Sagrario
 Baptisterio
Actual remodelación cubierta año 2015


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